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Bioestimulación

Los Factores de Crecimiento son proteínas encargadas de regular las funciones esenciales de regeneración y reparación de los tejidos.

su aplicación tópica o con inyección subcutánea produce los siguientes efectos en la piel:

  • Restauran su vitalidad.
  • Aumentan su grosor y consistencia elástica y microcirculación sanguínea.
  • Incrementan la tersura y “borran” las arrugas.

La mayor ventaja de este procedimiento es que no produce efectos secundarios de rechazo, alergia o reacción a cuerpos extraños porque se trabaja con sustancias extraídas de la sangre del propio paciente.

Es una terapia biológica económica, sencilla e indolora, y se realiza sin necesidad de anestesia general.

La Bioestimulación Facial Autóloga es una técnica muy útil para revitalizar la piel a partir de la inyección de nuestras propias proteínas regeneradoras, y puede ser aplicada mediante mesoterapia (para tratar arrugas, elastosis o discromías), en inyección subdérmica (para surcos pronunciados, depresiones cicatriciales o fibrosis), mezclado con grasa (como injerto) o en forma de coágulo plaquetario (para acelerar el proceso de cicatrización).

La aplicación mediante mesoterapia (múltiples microinyecciones en la dermis), estimula la producción de las fibras de colágeno y elástina, necesarias para sustituir las estructuras alteradas.

No se requiere anestesia.

Se recomienda llevar a cabo una vez al año o dos cuando se trata de pieles muy maduras.

 Es un avance médico estético que deja de lado las sustancias químicas.