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Radiofrecuencia y Vacuumterapia para la flaccidez

Radiofrecuencia, es un potente aliado de los dos tratamientos anteriores, y una herramienta eficaz para combatir la celulitis. “Consiste en un calentamiento superficial y profundo de la piel y del tejido adiposo que favorece el drenaje linfático, aumenta la circulación en la zona y estimula la formación de colágeno nuevo”.

La Vacuumterapia estimula la vascularización y la eliminación de toxinas. Acelera los intercambios intercelulares y moviliza el “gel conjuntivo” para devolverlo a su estado natural. Favorece el funcionamiento de los sistemas venoso y linfático. Moldea el cuerpo por reducción de volumen y potencia la lipólisis del tejido subcutáneo.

En contacto directo con la piel y mediante el empleo de sustancias cosméticas reductivas o aceites, se genera vacío a través de unas copas o cabezales que en contacto con el cuerpo que ocasionan un masaje sobre el tejido conjuntivo.

El cabezal de los aparatos de calidad, posee un rodillo que enrolla y desenrolla el pliegue de tejido cutáneo, subcutáneo, aponeurótico y muscular, lo cual trata el tejido conjuntivo endurecido e inflamado por los nódulos y celdillas de la celulítis.

INDICACIONES

Generales:
Mejorar la vascularización local.
Tonificar el sistema circulatorio sanguíneo y linfático.
Aumentar la cantidad y actividad de los fibroblastos, la producción de colágeno, elastina y proteoglicinas.
Favorecer la oxigenación sobre el metabolismo celular.

Terapéuticas:
Espasmos musculares y lesiones deportivas.
Piernas cansadas, inflamación, edemas del síndrome premenstrual.
Problemas de piel: acné, cicatrices, secuelas por quemaduras (cicatrices hipertróficas queloideas).
Dolores articulares.
Problemas de tipo reumático: artritis, artrosis.
Problemas de retorno venoso. Varices y hemorroides (con maniobras adecuadas).
Adiposidades localizadas, celulitis y remodelación corporal.
En contracturas musculares, artropatías, tendinosis y varios problemas del sistema esquelético.