Reducción de Pecho

¿Qué es?

La mamoplastia de reducción es la intervención destinada a reducir el tamaño de las mamas. La reducción, y al mismo tiempo el remodelado de las mamas se consigue mediante la extirpación de piel, tejido mamario y tejido graso, obteniendo así unas mamas más ligeras, más firmes, con más proyección y más acordes con el resto del cuerpo.

La mamoplastia de reducción puede aliviar los problemas relacionados con unas mamas excesivamente grandes y pesadas, como el dolor de espalda, de cuello o la irritación cutánea y al mismo tiempo ayudar a la paciente a aumentar su autoestima.

Preoperatorio

  • En la primera visita se evaluará el tamaño y forma de las mamas, la consistencia de las mismas, la altura de la areola en relación al cuello y su posición, las características de la piel, la forma del tórax, la forma y el tamaño de las areolas y la existencia o no de asimetrías.
  • Se realizará un examen mamario y en ocasiones será preciso solicitar alguna prueba complementaria, como una mamografía.
  • En esta primera visita se le expondrán las diversas técnicas quirúrgicas. Es importante que usted comente sus preferencias y exponga sus expectativas.
  • El estudio preoperatorio incluye una analítica general con un estudio de coagulación, un electrocardiograma y una radiografía de tórax.

¿Cómo se hace?

  • Es una intervención que se realiza bajo anestesia general en un quirófano y requiere habitualmente un ingreso de 24 ó 48 horas.
  • La duración aproximada es de 2 a 3 horas dependiendo de la técnica empleada.
  • Para cada mama se decide la técnica quirúrgica más adecuada:
    • Las incisiones se localizan alrededor de la areola y otra incisión vertical hasta el surco de la mama en casos de reducciones moderadas. En casos de grandes reducciones puede ser necesario añadir una incisión horizontal a lo largo del surco de la mama.
    • La cirugía consiste en elevar el complejo areola-pezón a su posición ideal, extirpar el exceso de piel y tejido mamario y remodelar el tejido glandular restante para dar forma a la nueva mama y fijarla para evitar su caída posterior.
  • Al finalizar la cirugía se coloca un vendaje en el pecho y se deja un tubo de drenaje en cada mama, que habitualmente se retira al día siguiente.

Postoperatorio

  • Al día siguiente de la intervención se retirarán los tubos de drenaje y el vendaje se cambiará por un sujetador de algodón sin varillas que la paciente tendrá que llevar día y noche durante cuatro semanas.
  • La paciente se notará cansada durante unos días y durante el postoperatorio se recomendará un reposo relativo, sin realizar esfuerzos físicos, pudiendo hacer una vida totalmente normal al mes de la cirugía.
  • Las suturas se retirarán entre los 7 y 14 días del postoperatorio.
  • Se recomendarán drenajes linfáticos para disminuir la inflamación. La hinchazón puede tardar hasta dos meses en desaparecer por completo.
  • Tras la mamoplastia de reducción puede ser normal notar una disminución en la sensación de los pezones. Esta situación es generalmente temporal.
  • Las cicatrices al principio estarán duras y sonrosadas, y mejorar a partir del mes de la intervención y durante el primer año.

Complicaciones

  • Las complicaciones son poco frecuentes e incluyen el sangrado, la infección, la intolerancia a los puntos de sutura, una mala cicatrización de los puntos de sutura, cierta asimetría en el resultado, necrosis parcial o total de la areola, necrosis cutánea, esteatonecrosis.
  • La cirugía conlleva el riesgo de una posible reducción o pérdida de la sensibilidad en una o ambas areolas. Esta disminución de la sensibilidad mejora con el transcurso del tiempo.

Resultados

  • El resultado de la mamoplastia de reducción es muy satisfactorio para la mayoría de las pacientes, con una talla menor y un contorno corporal más armonioso.
  • De todas formas hay que tener en cuenta que los efectos de la gravedad, futuros embarazos, el envejecimiento o las fluctuaciones en el peso modificarán paulatinamente los resultados.