USO DE COOKIES. Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, por motivos funcionales y para facilitar su interacción con redes sociales. Si continúa navegando consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración u obtener más información aquí.

 

Este artículo me ha parecido Sin valorarEste artículo me ha parecido MaloEste artículo me ha parecido RegularEste artículo me ha parecido BuenoEste artículo me ha parecido Muy BuenoSin valorar
Reportar este artículo al admistrador
Para añadir este artículo a tus favoritos deberás registrarte o identificarte
 escrito por elDoctor

Nunca se es demasiado joven para cuidarse.

Pero si es verdad que dependiendo de la edad, los cuidados oportunos son diferentes.

A los 20 años, por ejemplo, que es cuando comienza el cambio, hay que comenzar la lucha contra las manchas, las secuelas del acné y la sequedad cutánea.

Los tratamientos podrían ser los peelings superficiales, las vitaminas y la regeneración hidratante, para que la piel se muestre luminosa y bella.

La Fotodepilación podría ser la solución para eliminar el vello de aquellas zonas en las que no se desea (labio superior, axilas, etc.)

 

A los 30 años las huellas de cansancio de las noches “en blanco” aparecen, así como las señales del estrés en el trabajo, o en los estudios (oposiciones, masters, etc.).

Los tratamientos estéticos en estos casos, deberán aportar antioxidantes y nutrientes.

Podría considerarse oportuna la aplicación de Radiofrecuencia (estimula la formación de nuevo colágeno) y de  IPL (Luz Intensa Pulsada, para mejorar el estado general cutáneo).

 

A los 40 años es un buen momento para la Mesoplastia Facial y la Toxina Botulínica. Ambos tratamientos, además de eliminar las arrugas de expresión, corrigen los volúmenes que se van perdiendo.

 

A los 50 años el Láser para manchas cutáneas es una buena opción para “borrarlas”

Otros tipos de láser, como por ejemplo el de  CO2 Fraccionado, o el Láser Erbio Yag mejoran notablemente las arrugas y otras imperfecciones como las cicatrices, verrugas, e incluso las complicadas arrugas sobre el labio superior…

 

Y a cualquier edad, es decir, desde los 25 años en adelante, el plasma extraído de la propia sangre,  (es un material autólogo), transforma la piel mejorándola de manera realmente notable.

Sera siempre el especialista quien determine que tipo de tratamiento es el oportuno.