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 escrito por elDoctor

La nueva técnica EarFold, mínimamente invasiva, indolora, de resultado inmediato y sin vendaje, revoluciona las cirugías de las orejas.

El equipo de cirugía plástica y reparadora del hospital de La Zarzuela, en Madrid, liderado por el doctor Ángel Juárez, solucionará un problema tan común como las orejas prominentes o las conocidas como “de soplillo”, con una intervención mínimamente invasiva, realizada con anestesia local, que no requiere ningún vendaje y en la que el paciente observa los resultados de manera inmediata y con menos efectos secundarios que las otoplastias convencionales.

La nueva técnica está indicada en algunos casos de orejas en soplillo, en los que, sobre todo, existe un despegamiento de la parte superior del pabellón auricular. Y será siempre el especialista quien tome la decisión de si es o no posible su aplicación a cada paciente, pues no es posible generalizar su idoneidad y debe ser realizada por cirujanos plásticos cualificados, formados en esta técnica.

El EarFold ha sido desarrollado por el cirujano plástico del hospital de Londres Royal Free, NorbertKang. El método consiste en colocar implantes bajo la piel (parecidos a pequeñas grapas) a través de una pequeña incisión. El implante aprieta el cartílago de la oreja moldeándolo hasta adoptar la forma decidida, reduciendo la prominencia de los pabellones auriculares. La incisión se cierra con una o dos suturas absorbibles.La cirugía, mínimamente invasiva, se realiza tras adormecer la oreja con anestesia local y no dura más de quince minutos. Los implantes están realizados con una aleación metálica de nitinol (titanio y níquel) y bañados en oro de 24 quilates para reducir su visibilidad debajo de la piel. Se trata del mismo material que el de los stents, dispositivos con forma de muelle utilizados para tratar la arteria coronaria. Son totalmente biocompatibles y ha sido objeto de extensas pruebas de laboratorio y testado con pacientes reales durante varios años.

Hasta ahora la otoplastia, más compleja e invasiva, que necesita anestesia general en una operación de aproximadamente hora y media de duración, era la única solución a la malformación del pabellón auricular que implica que falte alguno de los pliegues o bien si se ha producido un crecimiento desmedido del cartílago de la concha auricular, origen de esa separación de las orejas que tanto acompleja a un 8 por ciento de la población.

Como ventaja añadida, el EarFold permite saber en unos minutos y de forma indolora cómo quedará el tratamiento, gracias a un simulador conocido como preFold. Son idénticos a los implantes, pero sin las púas triangulares que los fijan al cartílago.