Hilos Tensores Faciales

Los signos del paso del tiempo se pueden corregir de forma rápida y segura con el tratamiento con hilos tensores faciales que previenen y mejoran la flacidez del rostro.

El empleo de esta técnica propicia la generación de colágeno y elastina, y la reposición de la masa facial.

Esta técnica no deja cicatrices y puede usarse en todas las zonas de la cara y el cuello, dando un aspecto más joven, natural y con una piel más tersa.

La aplicación de los hilos tensores faciales no requiere cirugía, es indolora y los resultados son visibles casi al instante.

Existen diferentes tipos de hilos tensores:

  • Hilos lisos.
  • Hilos espiculados.
  • Hilos de conos.

Los materiales de los que están compuestos son:

  • Polidioxanona (PDO).
  • Acido poliláctico y ácido glicólico.

La clínica del Dr. Ángel Juárez cuenta con los mejores especialistas y una amplia experiencia en el tratamiento con Hilos Tensores. Puedes concretar una cita o resolver tus dudas con el equipo de especialistas de la clínica a través del formulario de contacto.

Solicita Información

6 + 4 =

¿Quién puede someterse a un tratamiento de Hilos Tensores Faciales?

La mejor indicación es la flacidez incipiente y moderada de las mejillas, alrededor de la boca y región mandibular y en el cuello.

En general, no hay ninguna contraindicación para realizar este tipo de tratamiento. Volver a tener un rostro luminoso, terso y sin los signos que marcan el paso del tiempo es posible con el uso de hilos tensores.

¿Cómo es el tratamiento con hilos tensores?

Según el tipo de hilos la técnica es diferente:

  • En el caso de los hilos lisos de polidioxanona el tratamiento consiste en la implantación debajo de la piel de múltiples hilos muy finos. De esta forma se crea una red vectorial que actúa como soporte de los tejidos. Se favorece la síntesis de colágeno y elastina. Tienen un efecto reafirmante que dura aproximadamente un año.
  • En cuanto a los hilos espiculados, se colocan en el tejido subcutáneo, generalmente en la zona de las mejillas y el reborde mandibular. Al tener espículas y ser más gruesos tienen un mayor efecto tensor y reafirmante, por lo que están indicados en casos de una mayor flacidez.
  • Los hilos con conos, de ácido poliláctico y glicólico se insertan en planos más pro-fundos según una serie de vectores ascendentes y tienen un efecto de regeneración de los tejidos de sostén y de tracción importante. Como resultado, se consigue un “efecto lifting”. Se aplican en la cola de la ceja, las mejillas, el reborde mandibular y el cuello.

El efecto tensor comienza a apreciarse de forma inmediata y se acentúa con el tiempo. Mejoran la flacidez de la piel, las arrugas se atenúan y se reafirma el óvalo facial a medida que los hilos se van integrando y reabsorbiendo.

El resultado óptimo se alcanza entre uno y tres meses después. El efecto se mantiene estable durante más de un año. Además, se estimula el rejuvenecimiento de la piel. Se favorece la producción natural de colágeno y elastina, aportándole vitalidad y una mayor luminosidad.

El paciente puede reincorporarse a su vida cotidiana de forma inmediata, incluso sin maquillarse. Puede salir algún hematoma o un ligero enrojecimiento. No es necesario el ingreso en el hospital ya que el tratamiento se realiza en la propia consulta.

El mejor equipo especializado en tratamientos de medicina estética con hilos tensores faciales

Cuidados postoperatorios tras un tratamiento con hilos tensores faciales

  • El paciente puede realizar su actividad habitual inmediatamente después de realizarse el tratamiento.
  • En algunas ocasiones pueden producirse pequeños hematomas en la zona donde se ha realizado el tratamiento.
  • Durante los primeros 10 días se puede notar alguna molestia.
  • Es importante no realizar esfuerzos o gesticular en exceso durante los primeros días para que no se produzca un desplazamiento de los hilos.

Tratamientos relacionados con tratamiento Hilos Tensores Faciales