Los datos hablan: 1 de cada 3 españoles se retoca. ¿Quieres saber qué tratamientos triunfan?

FUENTE: ESQUIRE

El hombre y la cirugía estética. Este binomio se convierte en indisoluble con la llegada de las vacaciones de verano. Y el culto al cuerpo o la necesidad de quitarse años de encima se convierten en los talones de Aquiles del españolito medio que quiere poner un pie en cualquier playa paradisiaca mostrando la mejor versión de sí mismo. Los datos hablan por sí solos: uno de cada tres se ha sometido a pequeños retoques, los cuales se traducen en un aumento de la demanda que se sitúa 10 y un 15% a lo largo del último año, según la Sociedad Española de Cirugía Plástica Reparadora y Estética (SECPRE). Un hito estadístico que deja a la depilación láser masculina a la altura del betún. Queda claro que a ellos también les gusta verse bien. Eso sí, sin que se note.

A ellos ya no les vale solo con someterse a rutinas deportivas o salteadas sesiones de running. Hace mucho que también les preocupa el cuidado de la piel mediante cremas y tratamientos que se suman a su particular operación bañador.Conseguir resultados en tiempo récord no es tarea fácil. Por eso, los hay que acuden a la cirugía estética para corregir aquello que no les gusta y que les lleva a mejorar su aspecto físico. Y los meses previos a las vacaciones de verano se convierten en las etapas en las que aumenta el número de consultas. Pero, ¿de qué se operan los hombres que se operan?

Ángel Juárez, jefe de la Unidad de Cirugía Plástica, Estética y Reparadora del hospital La Zarzuela de Madrid, lo sabe. Hace años que trata con pacientes para los que este tipo de intervenciones son de todo menos un tema tabú. “Influyen desde las técnica hasta las anestesias. Ahora son más seguras el postoperatorio más corto. A diferencia de las mujeres, todos aquellos hombres que se someten a retoques estéticos, intentan que sean inapreciables. A ellos no les seduce la idea de tener que compartirlo con su entorno”. explica. Aunque cada intervención se asocia con una edad determinada, pasamos a desgranar cuáles son las más demandadas y por qué.

Ginecomastia

Trata de corregir el exceso de mama, mejorando la apariencia y las proporciones del tórax. “Es la más frecuente de todas y existen dos picos de edad donde se realiza con mayor frecuencia, en la adolescencia y a partir de los 45 años. Esta cirugía es con diferencia la que más preocupa y acompleja al hombre”, comenta Juárez.

Liposucción

Es la segunda cirugía a la que más se someten los hombres para eliminar la grasa localizada principalmente de zonas como, además de la zona pectoral, la papada, los flancos y la región abdominal para acabar con la famosa barriga cervecera. “La ginecomastia y la liposucción suelen realizarse en mayor medida entre los meses de enero y mayo para que el cuerpo esté a punto cuando llegue el verano. Sin embargo, hay otro pico en noviembre y diciembre de pacientes que han desarrollado una serie de complejos durante los meses de vacaciones y quieren empezar el año con un cambio a mejor”.

Rinoplastia

Es la tercera intervención más demandada. Quienes la solicitan quieren ajustar las proporciones de la nariz y su armonía con el rostro. Existen casos comunes para esta cirugía: como el de deportistas que se han roto el tabique y se someten a ella para respirar correctamente. Por el grueso de las solicitudes viene dado por razones estéticas y es ahí donde Instagram entra en juego. “Hace años los pacientes venían pidiendo la nariz de Brad Pitt Tom Cruise. Ahora la mayoría viene con una foto de un determinado influencer”, revela Juárez.

Esta constante comparación con modelos e influencers, la lucha por acercarse lo máximo posible a los cánones de belleza establecidos y el modo retrato de la cámara activado 24/7 ha provocado en la sociedad una distorsión de la realidad. “Ahora nos podemos hacer cientos de selfies en un minuto donde percibimos defectos que prácticamente son inapreciables al ojo humano. Aquí es donde nosotros tenemos que ser consecuentes y hacer ver al paciente que no tiene sentido tratar determinadas cosas que en el día a día pasan desapercibidas”, aclara.

Blefaroplastia

Consiste en la eliminación del exceso de piel del párpado superior e inferior y la extirpación de las bolsas, es la cuarta cirugía a la que más hombres recurren. “La anestesia de la blefaroplastia es local y suele durar una hora y cuarto. Con ella el hombre puede rejuvenecer entre ocho y 10 años aunque lo que se consigue con ella borrar ese aspecto de cansado y darle una apariencia más fresca a la cara”.

El dato final

Ante la pregunta: ¿Qué inversión tendría que hacer un hombre de más de 45 años que no se ha sometido nunca a ninguna intervención estética para rejuvenecer de manera natural su rostro? Pues bien, aunque el abanico puede llegar a ser extenso –todo depende de las necesidades y exigencias del paciente–, el precio oscilaría entre los 3.000 a unos 20.000 euros. Sin embargo, el doctor Juárez estima que solo se necesitarían unos 6.000 euros para que el hombre muestre la mejor versión de sí mismo.

portada esquire junio 2019